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Mostrando entradas de enero, 2010

IBSN: Internet Blog Serial Number

He decidido seguir la iniciativa de muchos blogs como rechazo a la negativa, por parte de la administración española, de otorgar un ISSN a los weblogs.


El ISSN (International Standard Serial Number / Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas) y el ISBN (International Standard Book Number / Número Internacional Normalizado de Libros) son códigos numéricos de identificación. El ISSN, un número de ocho cifras, es el código internacional de identificación de las publicaciones seriadas (revistas, periódicos, boletines, anuarios, series de monografías…) y el ISBN, un número de diez cifras, identifica los libros.



El IBSN de Bitácora de un Haijin es el siguiente:


Por ello he decidido darme de alta en su “wiki” y me he agenciado un número IBSN:


El IBSN (Internet Blog Serial Number / Número de Serie de Blogs de Internet) consta también de diez cifras, e identifica los blogs (weblogs o cuadernos de bitácora) de Internet
Para visitar el “wiki”, leer la historia y hacerse con un I…

Shichifukujin

Ebisu, Daikokuten, Bishamonten, Benzaiten, Fukurokuju, Jurojin y Hotei


Oct-16-2005

Que estas siete deidades nos acompañen a todos : suerte, abundancia, buena salud y larga vida.
Aún hoy en día se guardan bajo la almohada el 1 de Enero para garantizar que el primer sueño del año es bueno…!No lo olvideis! y probad, ya me diréis :)




Hoy inauguro mi bitácora.

Sep-27-2005

Hoy inauguro mi bitácora. Mi camino más personal referente al haiku. De momento sólo tengo la intención de ir llenándolo con apuntes sobre lo que yo pienso con respecto a este género literario. Sí. ¿Sorprendidos? Es una bitácora de un haijin o poeta de haiku, un género literario japonés.


También subiré mis trabajos con respecto a haiga y foto-haiku. ¿Que qué es haiga? pues es un dibujo al que se le yuxtapone un haiku. Ya iréis sabiendo conforme vaya avanzando en mi blog.

Lo dicho …hoy inauguro mi bitácora.

Bienvenidos si alguna vez alguien se acerca a ella.

¿Cómo llegar a ser “poeta de haiku”? cap.1

Reconozco que el haiku me apasiona. Bueno no es de extrañar. El haiku apasiona. Hay épocas que soy sumamente fructífera, otras entro en una especie de letargo, momento que aprovecho para leer. Sobre todo en Internet. Ah! Gran invento.

La enciclopedias a la vez que nos instruyen, nos destruyen mitos. Pero también nos colapsan, nos agotan y nos confunden…demasiadas manos que rellenan sobre un solo tema.
Pero no me quedo ahí. Procuro rodearme de buenos libros…Ah! los libros. Qué gran invento!
Unos y otros ponen a nuestro alcance la maravilla del saber. Y sobre haiku, aún más extraordinario camino hacia su profundo conocimiento. Pero sólo teoría.

¿Qué ocurre en la práctica? o mejor dicho…¿qué ocurre con la práctica?

Ahí es donde se carece de referencias. ¿por qué? Por que evidentemente todo lo que se escribe en base a un patrón 5-7-5 lamentablemente NO es haiku.
A propósito de esto, tengo que comentar el reciente Concurso de Haiku que Renfe cercanías ha convocado. No sé muy bien cuales …

Las palabras, el lenguaje…

El lenguaje de las palabras… uno de los grandes puntos que distancian la poesía entendida en su concepción metalingúística con el haiku.
Últimamente hemos visto en el foro de nomichi, textos en los que prima un lenguaje poético…

Sin temor a equivocarnos, diremos que las palabras usadas en el haiku desde luego, han de ser “escogidas” de entre las más cotidianas…tanto como sea posible, como lo es en su esencia el haiku: cotidianeidad.

En ese aspecto, no erraremos, si escogemos el término menos erudito… si puesto que una palabra tiene su contrapartida en un cultismo… necesariamente usaremos la primera. Los cultismos lo que hará es estorbar al mensaje, osea el haiku.

Esto mismo sucede con mi ser yo, mi estar “yo”

Como las respuestas tipo:
Yo lo he visto o vivido, o yo eso fue lo que ví

A veces las interferencias del YO minan la capacidad de asombro del haiku. O la capacidad que se le atribuye al haiku para asombrar.

En la medida en que se va produciendo una transformaci󮠥n nosotros, en n…

fugacidad

Hacía años que no vivía la aventura de salir con lo puesto y un saco de dormir. Surgió como surge una conversación espontánea. Una hora, el crepúsculo; la compañía de mi hija con la que comparto como la gota del grifo estropeado que a duras penas cae … una cada …no sé cuantos. Un horizonte que recorrer. Un viaje de ida y vuelta.


El horizonte, apenas recortado por alguna colina que atrapaba alguna nube. A veces una palabra, otras nada. Y el camino continúa. En el interior como la vela recién encendida, un perfume especial me invade era el viento compitiendo con la velocidad… reduzco la marcha no había prisa. Una vela y la llama pequeña que ilumina y probablemente calienta apenas la roce…

Nunca antes tuve tánto interés por cuánto puede significar una simple vela. Enciendo las luces. El crepúsculo difumina las formas. La aves han dejado de acompañarnos y la noche emerge poco a poco… un suspiro.

Contornos que horas antes majestuosos se erigían y nos convidaban a continuar, ahora no son si…

meditaciones

a veces es difícil expresar con palabras lo que uno ve o siente. Por eso me gusta lo que hago. Aparto las palabras y dejo el silencio que llena el vacío. A veces es tan dificil llenar ese vacío…



de madrugada
apenas los gorriones
y un haz de luz.




el no yo

susurro de hojas
con el viento-
en algún lugar un picapinos



mientras caminaba se disipaba la idea de volver. Delante, un camino que se estrechaba, una vereda, un sendero por el bosque de helechos, pinos robles… castaños… caminaba y la humedad envolvía el aire, también el color de las zarzas. al final, no era el camino, ni cada paso, tampoco lo era el color o el aire, al final, solo era caminar y sentir a uno mismo. Sentir que nos dividimos como lo hacen los surcos dejados tras años de tormentas y escorrentías. Ahora ya secos, imaginarlos llenos de vida tras alguna de las últimas lluvias. Verlos desde arriba, desde la distancia que la vista y la altura permiten. Vernos caminando. En la distancia, desde arriba, como a vista de pájaro. Intuir cada paso, como la ida y la vuelta hacia algún lugar. Estar en el camino y a la vez, no estarlo. Sentirlo y dejar de hacerlo para que sea el resto el que rellene el vacío.
Es descubrirse caminando. Y ya no importas. Lo que te rodea no importa, no e…

mi alma en el ocaso

y ver..y sentir..que al poniente el sol despliega su halo de luz, tal vez, el último de hoy. Pero, mientras se va tras la cortina que es esa montaña, el valle…me invita a seguir mirando. Y escucho…la corriente del arroyo que fue, que mermó, día tras día, hasta ser no más que un charco. Qué ridículo me parece hoy y sin embargo…qué lleno de vida.
Larvas, zapateros, ranas, y otros cuyo nombre desconozco..hasta la líbelula lo ha visitado por un instante.

Sigue poniéndose el sol, pero no deja de haber vida. A mi alrededor todo se torna anaranjado, y en este despliegue de sensaciones un murciélago llama mi atención. Va y viene, junto a la farola… que al fin iluminó la calleja estrecha. No ve, pero no le falta nada. Una farola, y la tiene. Como yo, hoy, tengo esta inmensidad. Y me siento tan pequeña…

pequeño charco-
la libélula se ha posado
por un instante.




muro de otoño

bitácora de un haijin