la gran importancia de reconciliarnos con nuestro Niño Interno y desde allí orientar nuestra vida.

La auto-escucha, el silencio, la respiración, la meditación, el relax…. Hay muchas vías y herramientas para conectarnos con nuestro interior y lo que importa es que practiquemos alguna.

Este blog se inició en el año 2005, sólo estoy traspasando la información del antiguo a este...disfrutad!

en-papel-ando (poemas)

o cómo destrozar una página en blanco.


Vigo, State of mind
(parafraseando a Billy Joel)

De las ciudades muertas
en pestilentes rutinas
sacan a la luz
los árboles… las efímeras
camelias,
como su perfume
sostenido entre las manos
apenas unos segundos.

De la rítmica cadencia
que de sus pasos, al caminante,
acompañan el casco vello
se nutre el día.
De ladinos barrios,
amalgama de raza y color,
se erigen tugurios,
etéreos,
como el caos
que en primavera tutela
las luengas avenidas.
Vigo, State of mind.
Y …la ensordecedora lid
que, vespertina,
abuchea con el claxon
las enmarañadas hileras de autos..
rompe el hueco vacío
dejado entre las Cíes
el abnegado sol en su descanso…
Llora la ría
suspira la gaviota
tañe la gaita
sucumbe el aire.
Ni un alma parece
envidiar otra alma
Sólo, el mar,
navega entre barcos
izando velas
con tal ardid,
que engaña los rompientes
tercos entre las olas.

Suena blues.
Rythm Suena.
Y… duerme la ciudad
Vigo, State of mind.


'Verbum facere'


Y ahora
... la palabra...
Fuente de la que mana
este sentimiento prieto.
Y ahora
... el verbo...
Que se me hace eterno
en un devenir
de inocente gesto.
Ahora
...la palabra...
   que pleitea,
 que adula,
que calla,
que juega,
   que anula…
Decir quisiera...
Mas, no sé cómo hacerlo.
Escribir...
Si pudiera...
... en renglones
capítulos,
líneas,
o versos...
Y hablar...

Hablar de este pesar,
aromatizado...
lastimero,
gemebundo y grotesco,
afligido...
desolado
eximido y burlesco…
Que, se hace liviano...
al ritmo del tiempo
sellando, a expensas
del pasado
cada momento.
Y ahora…
Las palabras... ¡esas que no encuentro!


Décima o Espinela.
(de la serie “Memoria de lo urbano”)

La “fulana”



Con el bolso bien atado

en la esquina ,con farola...

-¡fulana!, -¡Qué, descarado!

-¡Enséñame tu amapola!-

Ella no dijo ni hola,

con elegancia subió;

dulcemente le pió

en la oreja al que esperaba.

La amapola le mostraba

Y el fulano…sucumbió.




Des con “des”


Deshojar, ungidos por el dolor,
la primera margarita.
Desvelar, henchidos los sueños,
ahora no, ahora sí.
Y saber
que, a cada pétalo caído
níveo sobre carmín,
sangre sobre flor,
confundes ser
con existir.


Desterrar, adornada de pasión,
la perseverante duda.
Descender, confiados a la sazón,
ahora puedo, ahora no.
Y creer
Que, a cada beso recibido,
alma sobre piel,
cuerpo sobre aliento,
confundes desear
con apetecer.


Desmembrar, anhelado el corazón,
el enfático sonido.
Desmentir, custodiada la razón,
ahora es, ahora no.
Y olvidar
que, a cada roce de tu mano,
vida sobre hiel,
néctar sobre acedo,
confundes amar
con querer.
Y así…
los caminos
confundidos,
olvidados o
creídos,
se pierden entre
fatuas ramas
de ilusiones vanas…
tal vez un día
perseguidos.




Escapa



Se oyó mi voz, sutil
entre la maleza
de calles abandonadas
y avenidas muertas
en muertas rutinas.
Se oyó mi grito, funesto
entre el desorden
de confundidas plazas
y callejas extintas
en extintas querencias.
Pues no hay apego,
afecto, estima…

Se oyeron mis pensamientos
entre las olas y algas
de un océano de muchedumbre
y gentío, deambulando
por los erráticos caminos
de mi ser.

¿Dónde estabas cuando
te necesité?

Se oyeron mis quejidos,
entre el ir y venir de sonrisas
amenazantes por las esquinas.

Por cada habitación
se me oyó mendigando amor.
Todos, excepto tú…
escucharon.

Ya no hay brisa, ni viento.
ni vela que ondear,
no hay rocíos, ni albores
ni pisadas que pisar.
no existen eslabones
que engarzar…
ni calma…ni soledad.
Un grito se oyó dentro de mí…
¡Escapa! ¡Escapa!.. ¡Eres capaz!


Duele el silencio

Avanzas en la noche
fantasma de mis sueños
como alimaña que,
a hurtadillas,
roba mis pensamientos…
Y me place.
Me place saber
que tu aroma,
ladrón de pesadillas,
invade mi estancia
rompiendo vehemente
ese silencio.
El silencio,
del que con desazón
adolezco,
El mismo que en nuestras miradas
se refleja y siente
me atormenta y padezco.
Sigilo, mutismo, traición.
La misma sensación,
cada día
bajo las sábanas
mientras me encumbras
como venerada dama
de una corte de estrellas
inexistente.
Pululas en la noche.
En silencio,
me agasajas con colores
inimaginados;
me ensalzas y proclamas
musa de tus anhelos,
Y, aderezas mis noches,
con afeites, badulaques y cosméticos,
ornatos que raptan
céfiro,
mi pasión.
Paseas por mis noches
callado,
Y pienso…
Cómo duele tanto silencio.

Luna (soneto)



Sombra que en el mar ajeno navegas,
en espuma por el viento mecida,
plateada, desde el cielo, concebida,
cae la noche y tu mirada despliegas.

Al ritmo de la brisa sobre el agua
tu silueta entre olas tintinea,
lasciva, tu aura, se contonea
tras escuchar los deseos sin tregua.

Aquellos que, por ti, hechizos invocan
bajo estrellas que inmarcesibles llueven,
no sólo piden de tu luz o imploran

que los sueños de tu magia presente,
mas, de tu regio oscuro trono admiran,
luna, que te hagas llena, eternamente.



Mayo en Córdoba




Mayo.


¡Ya estas aquí Mayo!
Trinado de pasodobles.
Ya canta el azahar
cubriendo el naranjo
y, el sol, despunta
por jardines y callejas,
con versos de poemas
que, abandonados,
los poetas
cantan de noche
por los rincones.
Ya tañe su alegría
mi morena…
¡Y huelen gorriones,
sobre las rejas!
Brama la capa,
en tus patios
que son tu ruedo.
Zainos, los toros,
rondan el albero
a lomos de sus carros.
Flamea el diestro
con espadas de mariposas
y los caballos,
llevan las astas
prendidas de su peto.
Y…en Córdoba… Amigo…
¡el aire loco se ha vuelto!
Vareando tu música
por tarantas…
el arenal
se arranca
al aroma
de soleares.
Lidia la verónica
por peteneras,
tus cruces.
Con lances al natural,
las sevillanas…
y…por gaoneras,
una copa de buen fino.
¡Ay! Amigo…
¡Ya se jalea por navarras,
chicuelinas
y galleos… ¡
¡Y cuajan manoletinas,
en el coso, los toreos!
¡Ay! Amigo…
el aire, que en primavera
Córdoba respira…
no esta loco.
…¡Esta ido!