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WA, la armonía en la relación

WA, la armonía en la relación


Filed under e-cápsulas by mar

Cada día que leo sobre el tema, más me admiro de los significados que cada uno de los “tópicos” tienen dentro de la cultura japonesa. Y por ende, más me hacen reflexionar sobre cómo se ha de pasear por este camino del haiku. En esta ocasión resumiré el concepto WA: armonía

Si miramos a hacia la tierra del sol naciente, disponemos de detalles que nos permiten una visión sobre lo que ello significa. Desde su arte floral, Ikebana, hasta la ceremonia del Té, Chanoyu pasando por el origami o el sumi-e…todo busca la armonía: wa.

En los gestos cotidianos, en el lenguaje, en los negocios…el esfuerzo de un japonés por mantener un ambiente de armonía entre los presentes es encomiable.
Las ondulaciones de un jardín zen, las piedras y su dispoción aspiran a conjuntar las partes para lograr un todo intangible y acompasado que sugiera y cree armonía. Tal vez podamos decir que es “una piedra angular del pensamiento japonés” que proviene quizás de la religión shintoista.
Con la curiosidad de quien indaga para tratar de aplicar estos conocimientos en la intuición haikuista, descubro que Japón fue llamado “País de Wa”. Y cuyo “prefijo” se usa para distinguir entidades puramente japoneses de las que no lo son:
por ejemplo :

wafuku, ropa tradicional japonesa, en oposición a youfuku, ropa occidental; waon, música japonesa;  wagashi, confitería o dulces japoneses, por cierto, que dicen que menos dulces que los occidentales; washi, papel japonés;  washitsu, habitación de estilo japonés; wafuu, estilo japonés; wa-ei jiten,diccionario japonés-inglés, etc.

Claro que siempre está la pregunta pertinente…¿qué tiene que ver con Haiku? Yo sigo diciendo que son detalles, que nos pueden ir arrojando alguna luz sobre él.
En esta ocasión a parte de evidenciar la búsqueda de la armonía, está claro que el japonés está dispuesto a todo tipo de concesiones y sacrificios personales con tal de mantener un ambiente en armonía renunciando incluso a expresar o mantener sus propias opiniones o intereses, al yo que piensa, siente, disfruta, padece…
Los japoneses no utilizan, en general ni el pronombre personal ni ninguna indicación verbal para señalarse a sí mismo.

Doy las gracias a un amigo SGAE por las siguientes anotaciones…

Para que podamos entender desde nuestra cultura occidental, ni siquiera tienen insultos o palabras malsonantes.Jamás definen a alguien con un término despersonalizador, tienen la identidad en un concepto muy alto por eso no usan la suya mas que en forma descriptiva y la de los demás en su justo contexto.
El vacío que exige toda práctica blanca del bushi es lo que anda detrás del haiku.
Ahora la definición del wa sería “efecto mariposa” si lo dejases en manos de un occidental prototípico…en cuanto hablas de equilibrios solo saben pensar en interrelaciones.

El que tiendan a relegarse a sí mismos o el que al enfrentarse con una dificultad muestren una mentalidad de pasión contenida y de sobriedad agresiva se debe, posiblemente, a que al mismo tiempo que desean algo desde el fondo de su ser y mantienen obstinada y permanentemente ese deseo, son capaces de retirarse desinteresadamente y dejar la realización de ese deseo a sus sucesores. (hablaré de esto en otro momento)


Esto en lo relativo al haiku nos daría una idea de por qué en el haiku no se usa el “yo”, de por qué se renuncia al “ego” y sólo se actúa/escribe como testigo de lo que acontece.
Esta renuncia evidencia la diferencia con la lírica occidental, en donde la autorreferencia al poeta es casi un “derecho”. Yo, mis pensamientos, mis sufrimientos, mis alegrías…todo está incluído en mí.
Esta puede ser una explicación cercana a por qué renuncia el haijin (poeta de haiku) al ego,en definitiva a expresar sus sentimientos en primera persona.


Establecer el ambiente adecuado de armonía implica atender a pequeños detalles. Y en este sentido el haiku es atestiguar ese detalle y darle el efecto armónico en su estructura ya conocida del 5-7-5.
En esta ocasión presento un haiku en donde queda velado el trastorno, sufrimiento, sacrificio… del haijin sin que éste se mencione en absoluto.



A media noche
los llantos de un bebé
sin su chupete

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